Consulta personalizada
Historia clínica, composición corporal y un plan armado con base en tu caso, no en una plantilla.
Soy Daniela, nutrióloga. Trabajo sobre todo con pacientes que vienen de cirugía bariátrica o que ya probaron demasiadas dietas. Lo que hago es armarte un plan que sí encaja con tu vida, no uno sacado de internet.
Un PDF bajado de internet no sabe nada de ti: ni de tu cirugía, ni de tus horarios, ni de lo que te gusta comer. Aquí no te vendo una dieta mágica. Trabajamos tus hábitos, punto.

Cada paciente llega con una historia distinta, así que el proceso no se ve igual con todas. Esto es lo que normalmente trabajamos en consulta:
Historia clínica, composición corporal y un plan armado con base en tu caso, no en una plantilla.
Te acompaño antes y después de la cirugía: etapas alimentarias, protocolo clínico y lo que va pasando mes a mes.
Menú semanal, equivalencias y lista de súper. Recetas que sí vas a cocinar, no las que se ven bonitas en Pinterest.
Si te atoraste un lunes por la noche, me escribes. No te quedas con la duda hasta la próxima consulta.
Aprendes a leer etiquetas y a decidir bien cuando comes fuera. La idea es que no dependas de mí para siempre.
Sin prohibiciones absurdas ni culpa por comerte un pan. Trabajamos para que tu cuerpo deje de ser el enemigo.
Mi especialidad es la nutrición bariátrica y los casos donde las dietas de siempre dejaron de funcionar. Me gusta el trabajo con paciente despierto: que entiendas qué comes y por qué. Sin regaños, sin sermones.
Cuatro pasos. Te los cuento para que sepas qué esperar desde el primer mensaje.
Platicamos brevemente tu caso y agendamos la primera cita.
Historia clínica, composición corporal y una buena plática sobre tus hábitos reales.
Menú, equivalencias, lista de súper y pequeñas estrategias para tus días complicados.
Ajustes cada consulta y dudas por WhatsApp hasta que el proceso tenga sentido para ti.
Estos son los cambios de los que más me hablan mis pacientes. No aparecen en la báscula pero se sienten todos los días.
Ya no llegas a la tarde con esa pesadez que te obligaba a recostarte en cuanto bajabas del trabajo.
Comer ya no es un examen. Puedes ir a una carne asada sin la culpa de siempre.
No es el típico rebote a los tres meses. Al estar basado en hábitos, el cambio aguanta.
Te sientes cómoda en tu ropa, te vuelves a ver al espejo sin pelearte con el reflejo.
Llevaba años probando dietas yo sola. Con Dani por fin entendí cómo comer sin sentir que me estaba castigando. Bajé 14 kg en 5 meses y ahí siguen.
El WhatsApp sí cambia todo. Cuando me atoro un domingo en la noche le escribo y me responde. No me siento juzgada nunca.
A mis pacientes bariátricos los mando con Daniela sin pensarlo. Sabe manejar cada etapa del post-operatorio y la paciente se siente en confianza.
Mándame WhatsApp. Ahí me cuentas brevemente tu caso y yo te comparto horarios y costos. Sin compromiso y sin rollos.
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